sábado, 15 de febrero de 2014
Aforismos
Os dejo unos cuantos aforismos de mi cosecha, espero que nos ayude a todos a reflexionar, a mi el primero pues muchas veces me dejo arrastrar por mi ímpetu de contar cosas y no tengo en cuenta que quizás la gente no quiera saber tanto de mi.
La luz que no cesa.
Utilizamos maquillaje para tapar imperfecciones, para ser más atractivos, eso es la mentira, sin ella no podríamos tapar nuestro verdadero pensar, nuestro verdadero ser, nuestras limitaciones. Un mundo sin mentira sería un mundo de peleas constantes de todos contra todos, un caos. Sí todo el mundo dijera la verdad en todo momento no habría amistad, matrimonio, relaciones sociales, seriamos una masa huraña disgustada. Necesitamos de la mentira y la hipocresía para ser una "sociedad", sin el maquillaje de la mentira todos seríamos infelices pues sabríamos la verdad de lo que piensan los demás de nosotros y los demás sabrían lo que nosotros pensamos de ellos y eso duele dentro del ser.
Cuando busco algo tengo que conocer lo que busco, porque sino cuando lo encuentre no sabré que lo he encontrado, y sino lo encuentro no sabré que no lo he encontrado y buscaré inútilmente, por tanto podemos afirmar que Sócrates era un cínico que le gustaba volver loco a todo el mundo. Sus preguntas no podían conducir a ningún lado, pues ni el mismo conocía lo que buscaba.
Dice un refrán " para qué hacerle caso a medios días habiendo días enteros", pero a veces estos medios días te sacan de quicio y no puedes ignorar los comentarios que hacen, es el momento de reflexionar si no será que nosotros también somos medios días o incluso no seremos simplemente un cuarto de día.
El hombre es solo un pequeño grano de arena en la inmensidad de la naturaleza, un pequeño apéndice que sin ser inútil, se puede prescindir de él.
La sabiduría no está reñida con la fuerza ni el corazón.
No basta con ser un hombre sabio, hay que demostrarlo y no hacer alarde de ello.
El amor y el odio sólo se separa por una fina seda, cuando se transparenta hay equilibrio, cuando se rompe, se desata la pasión.
La boca traiciona al charlatán.
Quien habla mucho tiene poco que decir.
Quien habla mucho, no escucha los sonidos de la vida.
Quien habla mucho con la boca, calla al corazón.
Quien ansia algo con premura, sólo encuentra el desespero.
La prisa sólo conlleva el error.
La paciencia diferencia al sabio del necio.
La paciencia y la observación son un gran don.
La perseverancia y el tesón hacen al triunfador.
El estudio y la templanza requieren perseverancia.
El tiempo no existe, lo mide el hombre, por eso derrocha tanto lamentándose.
El hombre con su actuación mueve todo lo que hay a su alrededor.
El hombre tiene mil caras, una por cada persona que conoce y sólo en su yo más interno sabe cual es la real.
Sí tenemos en cuenta al concepto desde un plano universal, es decir que el concepto defina universalmente al ser, provocando que las contingencias particulares afirmen o reafirmen la universalidad del concepto. Está claro que el concepto universal contiene la contingencia particular, pues lo infinito contiene lo finito. El nosotros contiene al yo. Ya dijo Sartre ” El hombre es poseedor de una naturaleza humana; está naturaleza humana, que es el concepto humano, se encuentra en todos los hombres, lo que significa que cada hombre es un ejemplo particular de un concepto universal, el hombre”. Pero ¿puede este hombre ser concebido como un igual a otro hombre, o por el contrario hay que valorarlo particularmente? ¿Somos todos iguales?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario