sábado, 11 de abril de 2015

Sueño


Sueño
No quiero vivir eternamente,
quiero morir como muere  una flor.
como muere un pensamiento,
como muere el sol.
Me diste la sombra,
me diste el sol,
me diste la vida,
me arrancaste el corazón.
Descalzo camino por el páramo,
la tierra bajo mis pies,
a ella pertenezco,
a ella he de volver.

Jorge

jueves, 5 de marzo de 2015

Dionisio

 Dionisio se pasa el día en la estación central limpiando todas la superficies que ve con un trapo roñoso. Deambula  con la mirada ausente, arrastrando los pies y vestido con ropas encontradas. 
 ¡ Dionisio! ¿De qué condición social eres? - Soy vertical.
 Y ¿cúal es tu modus vivendi? - Es horizontal. Pertenecí a los androginia, estrófagos empedernidos, irreflexivos, que sus acciones conducen al caos y la precipitación, a una misoginia loca. Y ahora aquí estoy perdido, solo y sin rumbo. Esperando una parca que tarda en llegar.

viernes, 20 de febrero de 2015

Fhabela


En la fhabela duerme un niño,
no tiene padre ni madre.
Solo conoce la calle,
vive la vida como si de una guerra se tratara.


Siempre en la nube de cola colgado,
riendo y llorando sin saber porqué.

Sus compañeros con él
amenazados por la muerte,
con frío y hambre pasan la noche.

La ley te persigue,
¡porque no vales nada!
tan solo eres un desheredado más.

No conoce el amor,
!no sabe nada¡
en su nube de cola colgado.

No tuvo quien le cantara,
 quien velara su sueño,
quien le acurrucara y
le acariciara el pelo.


Ríe y llora sin saber porqué,
con sus compañeros
en la nube de cola colgado.


Sus dientes picados, ennegrecidos,
roídos por la cola.
Su rostro herido por los golpes
de los mayores.

La ley te golpea
porque no vales nada.
¡Solo eres un desheredado más!

Sueña sí...
Con la madre que no tuvo,
que le peina, le acuna,
que vela su sueño.

Y sigue hay colgado
en su nube de cola,
esperando la muerte llegar,
y sabe qué llegará temprano.

Jorge

viernes, 30 de enero de 2015

Renacer


Me dejaste y me sentí como la carroña,
como ese trozo de carne putrefacta,
llena de gusanos, de larvas nerviosas de moscas,
pero renaceré como la mariposa que sale del capullo
de una oruga que se arrastró por el suelo,
pero que ahora puede volar.

He comprendido que solo eras un lastre, 
comos las lapas que se adieren a laquilla,
como la carcoma que se come el casco
de este barco perdido que es mi vida.

Resurgiré de las cenizas como el ave fénix, 
y volaré tan alto que el sol quemará mis alas
pero será un calor agradable, apacible;
el aire me golpeará en la cara, me sentiré vivo.

Dejaré atrás las noches del polo norte,
 la frialdad de tu gesto, 
la ponzoña envenenándome la sangre.

Quiero gritar hasta quedarme sin voz,
soy yo, una persona, 
no una leve sombra de hombre que fui
antes de convertirme en tu mascota faldera, 
en el perro que necesita de su amo para comer y beber.

Soy libre, soy agua, viento;
las lágrimas que ahora vienen a mis ojos
son de alegría, y me permiten ver el cielo azul y claro,
no nubarrones grises, tormentas y rayos.

Me has comido, me has devorado
 como el depredador devora su presa;
pero aquí estoy, vivo, lucido, 
he volado de tu nido de buitre carroñero;
lo he visto, estaba ciego.

Quédate ahí, y no te acerques,
el solo verte me produce nauseas,
quédate ahí, que aunque me lo pidas
no vuelvo.



Muerte de un niño

Llora la madre,
 llora por su hijo perdido.
Las sienes le van a estallar,
los ojos rojos, doloridos
de tanto llorar.

Le perdió siendo niño,
aún sin haber vivido nada;
rubio, guapo, feliz...niño.

Abrazada a su fotografía,
apretándola contra su pecho,
cómo si de él se tratara.
Queriendo darle la vida
que una vez ya la dio.

¿ Por qué?  pregunta, nadie le responde.
Pequeño, frágil, lleno de vida 
y ahora inerte,
encerrado en una caja de madera,
aprendiendo a vivir y ya muerto.

Llora la madre, 
nadie la consuela;
con él muere ella también.

Ya no quiere vivir,
el dolor en su pecho es tan grande, 
que el aire lo toma abocados
amargos y sangrantes.

La vida se acabó para ella
no hay nada más que la nada,
si pudiera se cambiaría por él;
moriría ella... ¡si!

¡No quiere nada ya!,
vacía se ha quedado,
seca por dento y
mojada de lágrimas por fuera.

Rota como una muñeca,
negra por dentro,
negra por fuera.

Jorge

jueves, 22 de enero de 2015

EL ANDÉN

Se han fijado en los andenes de las estaciones, llenos de gentes mirando el móvil, clavando sus ojos en una pantalla parece que haya una conexión, como si un flujo emanara de los ojos y fuese absorbido por el teléfono, las caras se deforman,perdiendo la sustancia humana, parecen los rostros inexpresivos de los robots y los ojos mirando al infinito interior del smártphone. Estas diminutas máquinas tienen sentimientos endemoniados y perturban la paz y la estructura de una sociedad ridícula, donde por ejemplo: unos comensales en un restaurante prefieren mirar una y otra vez el ingenio luminoso que hablar con su partenaire. La comunicación tal como la hemos conocido está desapareciendo, y se va convirtiendo en un cumulo de signos abreviados y de grafías que buscan la sonoridad para significar palabras, que nos hacen perder nuestro preciado idioma. Idioma que además está sufriendo los indemnes ataques de una lengua, que por lo visto es más moderna y más prestigiosa de utilizar, que una lengua mezcla de diferentes culturas y rica en matices semánticos

martes, 30 de diciembre de 2014

Los libros digitales



Los libros digitales, ¿estímulo o sentencia de muerte para las editoriales?
Los libros electrónicos no acaban de calar en la sociedad actual, cada vez más informatizada, pero tradicional en lo referente al soporte de su literatura.
Las ventas de libros electrónicos están a gran distancia de las de los libros editados en papel; el libro más vendido en 2013 en España registró 1900 descargas y el segundo 1500, lo que significa que por cada 200 libros vendidos impresos en papel se vende 3 libros electrónicos. Así, las ventas de libros digitales, son tan solo el 5% del total de la facturación de las editoriales. Pese a ello, algunas editoriales, que se dedican solo a la impresión en papel, culpan de la caída de las ventas en el sector a la aparición del libro electrónico. Sin embargo, un análisis detallado de la situación muestra que la industria editorial sufre una crisis estructural y coyuntural,  que sus resultados no difieren en demasía de los registrados en otros sectores de la economía, donde la crisis también es patente.
 Con todo, las editoriales deben aprovechar la incipiente aparición de nuevos lectores, lectores que no leían libros impresos en papel, que ya sea por adherirse  a la moda o simplemente el aparentar ser modernos se han comprado un libro digital. Por supuesto, las editoriales deberían  ajustar el precio de la descarga del libro, que difiere muy poco del precio del libro en papel, y así se evitaría en gran parte  la cantidad de descargas ilegales que se hacen vía internet.
 En conclusión, el libro digital no significa ninguna amenaza para las editoriales que editan en papel, al contrario, podría ser una nueva fuente de ingresos y una manera de aproximarse al nuevo lector, que en su mayoría acaba consumiendo también libros impresos en papel.