miércoles, 9 de abril de 2014

martes, 18 de marzo de 2014

Hipocresía






Hipocresía.


El mundo ha evolucionado hacia una cultura de gestos treatrales, donde las apariencias y el tanto tienes tanto vales se imponen.
¿Vivimos en una sociedad hipócrita? Es una cuestión que yo me planteo cada día… Y creo que sí; vivimos en una sociedad que le gusta mostrar lo que en verdad no se es o no se siente, que le gusta mostrar interés por los demás aunque en verdad no importe lo más mínimo el prójimo. De hecho, sí importa algo del prójimo; sacar los trapos sucios si los hay y por supuesto el cotilleo, deporte nacional en la piel de toro, también en otros países existe esta constumbre tan humana, no tan marcadamente dañina como aquí quizás, pero también existe.
Hablo mucho, sí, puede que sea un pesado y a veces no sé parar, en ocasiones empiezo a explicar cosas y mi interlocutor muestra interés (ficticio) por lo que digo, al rato me doy cuenta de que le da igual lo que explico, pero se sigue mostrando como atento. Yo no me afecto mucho por la situación pues cada día espero menos de nadie y sé que todo es una cortesía cultural donde no está bien decir lo que uno piensa en realidad, por muchos factores, como pueden ser relaciones personales,profesionales o vecinales.
Francamente apreciaría más un “no me interesa lo que me dices” que no esa pose por cortesía.






miércoles, 12 de marzo de 2014

Yo ante el espejo



Hoy me mirado al espejo durante cinco minutos, no ha sido de pasada,  como siempre, sino fijándome en el señor que tenía delante, he tardado unos segundos en reaccionar… ¡Pero si soy yo!, ¡Qué viejo estoy! El tiempo pasa inexorable dejando huellas en mi rostro: en mi cabeza  cada día tengo menos pelo o en mi cuerpo donde la fuerza de gravedad injusta hace que todo caiga.
Dónde fue a parar aquella piel suave, la musculatura prieta  y sobre todo esos rizos rubios que tanto me hacían presumir. Sí, ahora dirán los que lean esto “los años té han dado más experiencia y una culturilla de popular  que té ha enriquecido”… Sí, pero el pago ha sido alto y además yo que no aprendo con facilidad me he llevado muchos golpes.
El tiempo  me ha dado dos hijas a las que quiero mucho y posiblemente sea lo más importante que he hecho en esta vida, pero también me ha ido quitando compañeros de viaje y con ellos un poco de mí mismo.

martes, 25 de febrero de 2014

Ella

Aquí os dejo otro poema de mi cosecha.
   


Ella.
¿Ella?
¿ Me preguntas qué cómo es ella?
Ella es música, es sinfonía
con todos sus tiempos
y movimientos.
Su sonrisa cautivadora,
 su calidez 
te arrastra y transporta 
hacía el paraíso.
Cuando me abraza 
el tiempo se para,
 no existe,
sólo estamos ella y yo.
La noche se ilumina
de un millón de estrellas
pero ninguna tan bella 
como ella.
¿Ella?
¿Cómo es ella?
Ella es oasis en medio de un desierto
infernal que la rodea.
Pero ella permanece allí
erguida, desafiante,
tierna y limpia.
Me pierdo en sus ojos,
en su boca, 
me vuelvo loco en su cuerpo.
Ella es... Ella
y no hay otra igual.
  

Jorge

sábado, 22 de febrero de 2014

Poesía

 Antes de tener el accidente escribí este poema, como todos los que estoy poniendo en estos días, poemas olvidados en un cajón que recuerdan tiempos donde  creí dejar a tras años de malas sensaciones, de noches en vela pensando y pensando sin saber que hacer con mi vida. Cuando he creído que podía despegar y volar, me ha venido un revés que no es que me haya hecho aterrizar ... no, ¡me ha estrellado contra el suelo!.
 Poesía.
Me inquieta la poesía,
sus rimas y sus melodías,
sus tiempos y sus versos,
sustento mío de cada día.
Poesía luz que me ilumina,
para que en el pecho no me oprima
 la tristeza y la melancolía,
Poesía sustento mío de cada día.
Poesía cuerpo de mujer apasionada,
olor a flores que se cuelan por mi ventana,
pasión que me arrastra al infinito
poesía sustento mío de cada día.
Poesía llena de acordes,
 de música colosal impregnando
los poros por donde me entra dentro del cuerpo,
llegando al tuétano de mis huesos.
Poesía, poesía luz mía de cada día.
Poesía lucha en busca del equilibrio  total,
paz interior, que me da el amor
de una mujer que es poesía.
Poesía andamiaje,
 sustento de mi alma
perturbada por el tormento
 diario de la vida.
Poesía evasión del mundo real,
que me conduce a un mundo de hadas
volátiles, graciosas
que me permiten soñar.
Musas poéticas de este híbrido
científico y lírico a la vez
que no tiene un lugar donde reposar...
sólo tiene su poesía.
!Poesía no me abandones ¡
Sigue siempre comigo,
en los andamios celestes
de mi cerebro perturbado.
!Dame melodia¡ Dame alegría¡
Que mi corazón late incesante
por un amor poético, platónico y físico
que me da paz y amor.
Que más puedo pedir
todo está en ti.

Jorge

miércoles, 19 de febrero de 2014

Anna

 Anna es mi hija mayor, que cuando era pequeña le encantaban los animales, hoy en día dice que yo tengo la culpa de que no lo gusten tanto, que mi obsesión con ellos le ha hecho el plantearse muy mucho si en el futuro tendrá animales en su casa. Yo en la mía tengo actualmente cuatro perros , tres gatos, dos serpientes pitón, un hurón, peces, una tortuga de agua de dos kilos y un jerbo que tenía que haber servido de comida para las serpientes y al final se quedó en casa.
Hace pues unos años le escribí un poema a mi hija Anna que aquí os lo dejo. 

  Canción para Anna

Anna camina por el mundo,
derrramando sonrisas y guiños,
Anna con sus animales 
siempre alrededor.
Su corazón ya no puede
dar más amor.
En su corazón inmenso y tierno
no cabe el rencor,
sólo perdón y comprensión.
Su mirada, como si del mar 
se tratara, te da calma y paz.
Te rindes en sus espejos,
te deja ver su alma
pues no oculta nada.
y descubres que ya sólo
puedes escucharla,
por que su voz y sus palabras
te embrujan, te cobijan
y te enseñan.
Te muestran un mundo 
mejor de amor y perdon.
Anna derrama sonrisas y guiños,
Anna con los animales
siempre alrededor.

 Jorge 



martes, 18 de febrero de 2014

Miriam

Mi hija Miriam tenía cinco años cuando le escribí este humilde poema.
  

Miriam

Pequeña Miriam
querubín celestial, 
trigo son tus cabellos
y el mar está en tus ojos.
Tu pequeño cuerpo
menudo y frágil
parece que se vaya a romper
cando te tomo en mis brazos.
Cachito mío
movimientos miméticos, 
graciosos.
Sonrío cuando te veo,
feliz me siento.
Piel trasparente, suave, 
aterciopelada,
con ese olor a rosas mojadas,
penetrante y limpia.
Me emociono cuando te acaricio,
cuando me dices papa, papa...
Te quiero, con esa vocecita
que me suena a música.